De
Jim Lauderdale me gusta el temple, el ritmo que sabe imprimir a sus canciones de country rock y blues siempre sólidas. Este último trabajo, de nuevo firmado junto al letrista de
Grateful Dead,
Robert Hunter (juntos han grabado maravillas como
Patchwork river), nos adentra en su faceta bluegrass. No es un disco para cualquiera, has de sentir algo por el bluegrass, por esa forma trepidante de pulsar las cuerdas del banjo, el violín, y temas como
Triple crossroad blues te harán feliz. A la espera de escuchar la otra novedad de
Lauderdale, esta vez un disco firmado junto a nada menos que
Buddy Miller, entra aire puro en casa con este precioso
Carolina Moonrise.