
A rebufo del
anterior post sobre la reedición del
Rumours de
Fleetwood Mac, reviso este concierto tan, tan´80s de
Stevie Nicks. De cuando la pequeña
Stephanie se había convertido en una suerte de
Tina Turner blanca, o mejor, una
David Coverdale femenina sin la lascivia de este, y había conseguido conectar, esta vez en solitario, con el gran público. El directo es tan deliciosamente falso, pomposo, acartonado y repeinadamente 80s que me encanta, y el hecho de estar grabado en el precioso anfiteatro de
Red Rocks lo hace todavía más pintoresco. Las melodías, el sonido, el acercamiento a las canciones (por no hablar de la estética), está bien fijada en la segunda mitad de los 80, cuando lo pop quería sonar más hard rock y lo hard rock se suavizaba para sonar más pop. Entre medio,
Stevie encontró su momento. Una curiosidad, tengo la teoría de que los primeros planos de
Stevie no se grabaron en el concierto, ¿estáis de acuerdo?