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martes, abril 30, 2013

IRON MAIDEN: "MAIDEN ENGLAND ´88" (2013)

Otro pack imprescindible en la historia de Iron Maiden. Manejando los tempos comerciales y los cerrojos de la economía en tiempos de crisis con giras multitudinarias y un estatus de dioses del que no gozaban ni en sus tiempos de gloria en los 80, ahora toca resucitar la era Seventh son of a seventh son de 1988, girando con el escenario y parte del repertorio de aquel periodo y lanzando este doble DVD que, principalmente, viste de gala el concierto que la banda grabó en el NEC de Birmingham en el 27 y 28 de Noviembre del 88. En el segundo DVD, un recuperado VHS que nos habíamos cepillado docenas de veces hace años, 12 Wasted years, y la tercera parte de la serie documental The history of Iron Maiden, grabada en la actualidad, más clips promocionales de la época. La joya sin duda, es el concierto. Un escenario que ya en sí era una locura, todo blanco, gigantesco y barroco, un repertorio que revolucionaba lo que la banda venía interpretando en los dos últimos tours mundiales, con recuperaciones maravillosas como Still life (!!!), The Prisioner o Killers; y la interpretación casi en su integridad del nuevo álbum conceptual de cuidadas y adictivas aristas comerciales. Mi momento favorito, a parte de las rarezas que ya he citado, es Infinite Dreams, siempre excelsa, Wasted years, emocionante, y patear el culo en el segundo tema del show con The evil that men do. El público está loco durante todo el concierto, la banda pletórica (Bruce sabía muy bien cuando tenía que darlo todo, en especial si había cámaras delante); un directo clásico.

domingo, julio 15, 2012

IRON MAIDEN, EN VIVO (2012)

Es curioso como dos bandas que en su época de gloria en los 80 eran casi gemelas en cuanto a popularidad, sigan ahora rutas tan distintas. Por un lado Judas Priest, que se las ven y se las desean para alargar esa ficticia gira de despedida, tocando en pabellones cada vez más pequeños (aunque en su última visita con UDO y los insoportables Blind Guardian me convencieron y emocionaron); y por otro unos Iron Maiden que funcionan como una máquina más parecida a las macro multinacionales de los Stones o U2. Desde hace diez años, Maiden disfrutan de una popularidad planetaria que ya hubieran deseado en sus mejores tiempos, y marcan su camino con inteligencia y una mentalidad de negocios digna de cualquier business school. Luego tampoco podemos quejarnos de sus logros artísticos, ahí están sus discos a partir de Brave New World, que no bajan del notable, con temas que el grupo a conseguido convertir en nuevos clásicos, como la antológica, siempre extraordinaria Dance of death, que incluyo al final del post. Este nuevo producto, Iron maiden en vivo, grabado en Santiago de Chile, es el consiguiente DVD registrando un concierto de su última gira, más algún extra (esta vez un fantástico documental sobre la logística de una mega-gira mundial en el que los que lo absorvemos todo de esta banda disfrutamos como niños), y corrobora lo que ya sabemos. En directo son tan profesionales, simpáticos y convincentes como siempre. En particular, valoro el aplomo de Bruce, que no merma con los años ni con sus intereses paralelos en la aviación etc. Él arrastra a la banda con su voz, y los demás no fallan nunca. Más viejos, pero no menos en forma, tenemos a Maiden para mínimo un disco más y un par o tres de giras como esta. De momento están girando por USA con un precioso montaje y set list honrando su periodo del '88 y el Seventh Tour of a Seventh Tour. El escenario en blanco, los icebergs, Moonchild, The evil that men do, y sorpresones como Afraid to shoot strangers, de Fear of the dark.

viernes, agosto 27, 2010

IRON MAIDEN: "THE FINAL FRONTIER" (2010)


Los adolescentes que entran en el mundo Maiden con sus últimas obras en estudio deben alucinar. Yo entré en este universo cuando editaban Fear of the dark en 1992 -aunque préviamente descubrí el heavy de la mano de una cinta en la que mi hermano tenía grabado el Live after death, el día que puse el casete en el reproductor y escuché los primeros segundos de Aces high, mi vida cambió por completo, jamás lo olvidaré-, y Fear of the dark era un disco fácil, enérgico y rockero por decirlo de algún modo; ahora en cambio si un chaval se bautiza en esto de Maiden con un disco como The final frontier, bien, es como examinarse de coche sin ni siquiera haber ido en patinete. Maiden están desde hace diez años en su propio laboratorio de heavy progresivo-épico-operístico, si bien en las épocas Seventh son of a seventh son o Factor X ya iban por caminos similares. Por eso lo tomas o lo dejas. De los últimos cuatro discos en estudio puedes pillar uno o dos temas por álbum que puedan estar en la liga del heavy rápido y arrebatador de 2 minutes to midnight, lo demás es puro teatro: Harris elaborando complicadísimos circuitos de progresiones, zig zags, vuelos supersónicos y atmósferas varias, y Bruce ejerciendo de tenor en la obra. Es lo que intentaron hacer Judas Priest con Nostradamus y les salió un tostón del que todavía no nos hemos recuperado, pero Maiden llevan trabajando en ello mucho tiempo, y les sale mucho más natural. Y no nos engañemos, The final frontier no puede competir con cualquier obra clásica de la banda, si bien aquí hay temas que merecen una escucha silenciosa, un disfrute sosegado, y mucha paciencia, claro. Bruce canta con pasión, y aunque ya sabemos que su voz ha perdido cierta brillantez, cierto color, que no garra, Bruce se conserva maravilloso y en directo recupera a ratos su trono, él es la llave para que Maiden estén donde están, lo demás es Steve Harris, Adrian Smith (el guitarrista es el complemento compositivo del omnipresente Harris) y los otros, pero el empeño de Bruce para que las canciones suban y suban, su pasión, es lo que hace que los Maiden actuales no parezcan envejecidos y rancios científicos experimentando en su laboratorio. Las guitarras recuperan esplendor en temas como The man who would be king, y funcionan las largas operetas como este mismo tema, o el último When the wild wind blows (hay que decir que aquella The clansman de Virtual X, ha sido una de las canciones de Maiden más influyente para los propios Maiden, en cada disco la utilizan de molde, como es este el caso), luego el nivel baja en mi opinión con Mother of mercy, paradójicamente muy pesada con sus cinco minutitos de duración. Adoro la emoción de Bruce transmitiendo las últimas palabras del astronauta a punto de ser abrasado por el Sol en Satellite 15... The final frontier (qué bien hubiera quedado este tema en Somewhere in time), y creo que el single El Dorado funciona de fábula en directo, aunque en estudio la encuentro precipitada, con un estribillo forzadísimo y poco original. The final frontier está a la altura de A matter of life and death, aunque quizás no supere a Dance of death, que con el tiempo considero el mejor disco desde la reunión con Bruce. Escasos peros en esta nueva obra de horrenda portada (la de A matter of life and death fue la mejor en mucho tiempo); The final frontier mantiene viva la llama, y eso nos llena de alegría a los fans. Recomiendo por cierto, los análisis canción por canción de los blogs amigos Marru rocks the world y Los 3 + rockeros. Este disco da para mucha literatura, y eso es bueno.

viernes, agosto 06, 2010

IRON MAIDEN 2010



Emociona que Bruce Dickinson recuerde a Ronnie Dio de esta forma tan sencilla y cariñosa durante el concierto que Iron Maiden dieron en el Madison hace pocos días: Ronnie inventó el jodido signo de los cuernos (aunque Gene Simmons nos cuente en todas las entrevistas que él fue el primero en utilizarlo), y nosotros, metalheads, siempre pensaremos en él cada vez que levantemos los dedos hacia el cielo formando el signo diabólico. Luego, Bruce, Steve Harris y los suyos se embarcan en una deliciosa versión de Blood Brothers, tema de su disco del 2000 Brave New World. A más viejos más valientes e inconformistas, Maiden vuelven a sorprender con esta nueva gira, un 90% del set list perteneciente a sus últimos tres discos, los más progresivos, complejos y maduros de su carrera. La anterior gira 2008-09 fue una reproducción actualizada de sus shows de la era Powerslave, y en la del 2007 tocaban su último álbum de estudio de cabo a rabo, ante estadios a rebosar. Con un par, Iron Maiden pueden permitirse tocar solo material nuevo y no satisfacer a los viejos fans con Run to the hills hasta los bises. Y me gusta que sea así. Tengo muchas esperanzas en su nuevo disco, a la venta este mes. Siguen con vida y no hay banda de rock duro que asegure más ventas de tíkets, exceptuando a AC/DC; se mantienen dignos y con un punto de arrogancia. Se lo han ganado.

miércoles, febrero 25, 2009

Iron Maiden - "Iron Maiden" - Somewhere on tour 1986. Gothebourg.

Extraordinario video ¡la magia de youtube! Un tipo que graba a los Maiden en una de sus mejores giras (¡Somewhere on tour, mi tour favorito!) desde el foso de fotógrafos, una perspectiva casi inédita en este tipo de videos. En otros tiempos pagabas 3000 pelas por el video pirata, ahora gratis, viajas en el tiempo y tienes al Bruce del ' 86 cantando delante tuyo, mirando prepotente al enloquecido público mientras por detrás asoma el increíble Eddie hinchable.

sábado, noviembre 29, 2008

ROSS HALFIN: "METALLICA" & "IRON MAIDEN"


Ross Halfin es un buen fotógrafo, pero no tiene la mitad del talento que se le atribuye. Supongo que el tipo es listo y tiene labia, y ha sabido moverse por el mundo del rock duro con habilidad, cosa que le ha proporcionado todas las facilidades para poder hacer su trabajo: lanzar miles de fotografías de bandas como Iron Maiden y Metallica.



Los libros recientemente publicados por el fotógrafo, con imagenes de toda la carrera de las dos bandas mencionadas son excelentes: es un placer para el fan ver como es la vida en el backstage de Iron Maiden durante, no sé, la gira Somewhere on tour '86, u observar lo borrachines que eran James Hetfield y los suyos en los 80. Sobretodo el libro dedicado a Maiden lo tengo sobadísimo, adoro el aspecto visual de esta banda, ya sea por lo espectaculares que pueden llegar a ser, como por lo cutres que nadie duda que sean; se trata de un libro repleto de aquellas mallas ochenteras que vestían los grupos y que luego tanto se arrepentirían de haber llevado en los 90, con esos calcetines de deporte blancos, muñequeras, latas de Guiness por doquier, duchas de backstage, siestas resacosas en los autobuses de gira, mucho hooliganismo... y la banda en el escenario (en algunas fotos maravillosas, justo antes de salir a escena, o recién terminado el concierto, con toda la tensión liberada, el sudor a borbotones y la sonrisa del triunfo), el lugar donde, al fin, todo lo anterior cobra sentido.



Pero tanto el libro dedicado a Metallica como el de Maiden tienen los mismos defectos: desorden total (¿conocerá Halfin la palabra "cronológico"?), cuando lo bonito habría sido un libro con las fotografías ordenadas según su carrera, y nula información de cada imagen(o peor, cuando la hay es inexacta e insuficiente). Dudo que Halfin haya mimado mucho estas ediciones, y es una verdadera pena, se supone que poder editar libros así es el sueño de cualquier fotógrafo.