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viernes, agosto 09, 2013

WHEN THE CURTAIN FALLS, STEVE WYNN


Llevo unos días completando discografia de Steve Wynn, el veterano miembro de The Dream Syndicate, banda decisiva para el futuro desarrollo del rock alternativo de los 90, y destacadísimo, extraordinario artista en solitario y de múltiples proyectos. Bruises, Static Transmission y Northern Agression faltaban en mi colección, y están entrando en mi casa estos días. Qué hombre más elegante, discreto, coherente, cuántas docenas de maravillosas canciones. Ahora, mientras trabajo, me acuerdo de esta en concreto:

martes, noviembre 09, 2010

STEVE WYNN: "MELTING IN THE DARK" (1995)


Thalia Zedek y Chris Brokaw tejían aquellos mantos eléctricos, dos guitarras mimándose, odiándose, acariciándose en ese tacto cálido que solo da cierta distorsión, juntos fueron responsables de algunos de los mejores momentos musicales de los 90. Come, la banda que ambos lideraban, me regalaron aquel concierto en la pasada década (¿fué en Mephisto? no me acuerdo), y discos como Don´t ask don´t tell, para mi una de las cinco obras con más agallas y corazón de los 90. Luego me limité seguirle la pista en solitario a Thalia Zedek, con un par de discos que me hacen saltar las lágrimas, y ahora recupero (en el Ruta 66 de este mes lo recuerdan) el disco de 1995 de Steve Wynn, Melting in the Dark, que cuenta con los Come originales -Zedek, Brokaw, más Sean O´Brien y Arthur Johnson) al compelto como banda de apoyo. Y se nota, por la electricidad, por las caricias a las que antes hacía referencia, por el corazón. Steve Wynn es otro que tal. Igual tú también has erosionado el Days of wine and roses de The Dream Syndicate, la banda con la que Steve dejó huella para la historia en los 80, y luego más tarde, te habrás rendido a los encantos acústicos de Fluorescent (1993, un disco perfecto del que Johnny Cash debe sentirse orgulloso), o a la riqueza creativa inagotable del doble Here come the miracles (2001). Steve Wynn es uno de los tipos en este negocio que merecen más respeto. Y en Melting in the Dark la combinación es letal. Electricidad, melodías, quiero decir, ese sonido Zedek / Brokaw que me sigue derritiendo, y el talento de Steve en hacer que una gran canción suene como algo natural, como casual. Epilogue, rasca hasta que duele, Shelley´s blues pt. 2 es tal como es, evidente, certera, precisa y gustosa. Hay una intención, unas aristas en cada canción, un compromiso y un vacío que me hacen añorar otras épocas, no tan lejanas.



Y una bella apropiación de Leonard Cohen por parte de Thalia Zedek...

sábado, agosto 15, 2009

STEVE WYNN: "FLUORESCENT" (1993)


Suerte hay en este país de que gente como Steve Wynn nos haya tenido tan presentes. Este hombre es importante, lideró The Dream Syndicate, imprescindible banda que ¡en 1982! firmaron The days of wine and roses, disco de rock casi futurista, lazo eléctrico entre la Velvet y el rock alternativo de los 90, toda una leyenda underground que jamás de los jamases pasa de moda. De su carrera en solitario posterior conozco grandísimos discos como el doble total y absoluto Here come the miracles, del 2001, o Static Transmission (2003), y un favorito en mi panteón: Fluorescent, extraordinario remanso de paz mayormente acústica grabado en 1993, repleto de tonadas cantadas con esa voz mitad distante, mitad cercana, siempre grave, de Steve, como Follow me, la fabulosa Carry a torch o That´s why I wear black, de la que Johnny Cash se sentiría orgulloso. Cash y Woody Guthrie se solapan en temas como los que he citado o Wedding bells, o la final Never ending rain. Colabora Victoria Williams; Fluorescent es un disco que jamás hará demasiado ruido, pero ahí estará siempre para echarte una mano. Años después, me lo vuelvo a llevar de vacaciones.


Days of wine and roses: disco capital.