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sábado, marzo 22, 2014

LAS COSAS TRISTES QUE SON BONITAS


La música de Townes van Zandt sirve para llorar. Lo supe desde el primer día que escuché Waitin´around to die, o Flying shoes, una de esas.

A Townes te lo llevas a la tumba con un nudo en el estómago. Escuchar sus canciones es siempre un acto de valentía. Hay que tener un par de huevos para enfrentarse a esto, sentirlo, y pensar que el día puede terminar bien. ¿Te gusta verle las orejas al lobo? Townes será tu mejor amigo, te acompañará y beberá contigo. Aunque tiene miles de fans que adoran su country folk depresivo, de esto-es-lo-que -hay-y-así-se-lo-cuento, Townes es solo mío. Cuando escucho sus discos no me planteo que haya alguien en el planeta que esté haciendo lo mismo que yo.

Las canciones de Townes. Joder, las tengo atadas en el estómago, las llevo siempre encima. Me pesan, pero como pesan las cosas tristes que son bonitas.

miércoles, octubre 03, 2012

BOB DYLAN, "TEMPEST" (2012)

Mi principal preocupación era saber si Tempest llegaría a estar a la altura de Modern Times. Bendita preocupación esta, cuando Modern times (el disco de Thunder on the mountain, Nettie More, Workingman blues...) es uno de los grandes discos de Bob Dylan. Paladeando estos días Tempest, creo que si no está a la altura poco le falta. Bob Dylan nos está regalando un otoño vital de valor incalculable. Y no será ahora cuando empezaré a alabar como concibe sus tours, lo que ha mutado su música junto con su voz y su visión de la vida, su compromiso total consigo mismo. No sé, es Bob Dylan, un héroe del que podemos seguir disfrutando en la actualidad en todo su esplendor. De Tempest me quedo con su parte central, con la garra de Pay in blood, el honky tonk blues de Early roman kings, repetitivo e insistente hasta decir basta, con la magia de Scarlet Town, la forma en que desenrosca una maravilla como Long and wasted years... Canciones como Narrow way las hace con los ojos cerrados hoy día, al estilo Tweedle dee..., pero sigue siendo encantadora si la disfrutas verso a verso. Luegp está Tempest, el penúltimo tema, una canción-rio que nos cuenta... ¡el hundimiento del Titánic!, casi un cuarto de hora de historias de muerte, amor y un dios inmisericorde en medio del océano. Es el Dylan más dulce que recuerdo en mucho tiempo, "The watchman he lay dreaming / Of all the things that can be / He dreamed the Titanic was sinking / Into the deep blue sea". Qué canción tan valiente, construida de forma tan sencilla. Al fin y al cabo eso es lo que queremos, que nos cuenten un buen cuento con el que poder conciliar el sueño en esta vida que se nos ha puesto tan patas arriba. Gracias Bob.

lunes, febrero 16, 2009

Gillian Welch and David Rawlings: "Wayside/Back in time"

Uno de los temas más bonitos de Gillian Welch, de su precioso disco de 2003 Soul Journey. Tiempo, párate.

martes, enero 13, 2009

NEIL YOUNG: "SUGAR MOUNTAIN - LIVE AT CANTERBURY HOUSE 1968" (2008)


Da la sensación de que si continúan editando estas Performance Series con tanta periodicidad, los fans acabaran cansándose. En poco tiempo hemos tenido tres obras maestras en forma de conciertos de la primera etapa de Neil como artista en solitario, quizás demasiados tesoros en demasiado poco tiempo, propondría yo que espaciaran más estos lanzamientos (aunque una vocecita me está diciendo que eso ni loco), para crear más hambre en el fan, como hace Columbia con las maravillosas Bootleg Series de Bob Dylan que siempre tardan en venir, pero cuando lo hacen te avalanzas desesperado sobre ellas. El primer volumen que salió a las tiendas de las Performance Series de Neil es mi favorito, con los Crazy Horse a tope y un montón de electricidad, es el que más he escuchado; el segundo es el más sorprendente, Neil en solitario tocando un montón de futuros clásicos que todavía no habían sido editados en disco, y el último volumen, esta grabación en vivo de 1968 es otra joya más, esta vez con el Neil más desnudo -sin armónica-, más joven y más sembrado en cuanto a comentarios entre canciones (impagable su historia de cuando trabajaba en una librería), con ese humor que te deja siempre con la duda de si va colocado, o se cayó en una marmita de maría de pequeño en plan Obélix o de si simplemente es así, son las mismas sensaciones que tuve cuando lo vi en directo el año pasado. Es la entrega más sensible de las series, la voz de Neil se desvanece con un soplido, su rasgueo es suave y lleno de cariño. La música y la melodía es algo tan natural en este hombre, y en una fase tan temprana de su carrera (aunque ya había alcanzado la fama con Buffalo Springfield) ves claramente el potencial que tenían esas canciones que todavía estaban naciendo. The loner, tan acostumbrado a escucharla eléctrica y salvaje, es aquí un suspiro todavía en pañales. Tengamos en cuenta que Neil ha ido tocando estos temas durante décadas, manteniéndolos siempre frescos, como los entes vivos que son, y aquí muchos son recién nacidos gateando, abriéndose camino tímidamente por entre la guitarra y la voz de este genio de 23 años.

viernes, diciembre 28, 2007

THE BAND


Eran mucho más que la banda que durante unas giras acompañó a Bob Dylan. Entre mediados de los sesenta y 1976, The Band formaron una de las discografías más esenciales del rock. Todo estaba allí, en su música, eran músicos tan versátiles, tan cultos, que toda la música amaericana explotaba en nuevas formas en cada una de sus obras.


Son una de mis bandas más queridas, desde que hace un montón de años mi hermano se compró un greatest hits que me abrió los oidos de golpe a cosas como The weight o The night they drove old dixie down, su canción más emocionante. Luego vino el VHS con The last waltz, su concierto de despedida firmado por Scorsese, y más tarde sus directos con Dylan, el Before the Flood y algún pirata, y más tarde aún, empecé a bucear en su discografía.
Y en mi opinión, todos sus discos son perfectos. Music for Big Pink, The Band, Moondog Matinee, el emocionante Northern Lights - Southern Cross... La riqueza musical es tal, que no encuentro nada comparable. Eran superdotados. Bebían, follaban, vivían a fondo el rock n´ roll, pero sobretodo eran dignos herederos de la música de su país en todas sus vertientes.
Y verlos en directo debía ser atronador, porque entonces, eran country, blues, bluegrass, todo, sublimado en una ceremonia de inagotable rock n´roll. La guitarra de Robbie Robertson, el genio del grupo, abrasaba todos los compases, Richard Manuel pintaba melancólicas canciones con su voz rasgada a cuchillo y alcohol (murió ahorcado años después de la disolución del grupo), Rick Danko (falleció no hace muchos años), otra voz protentosa y personal, expandía la imagen de la banda con su simpatía, Garh Hudson era el científico loco, el barbudo psicótico que arrancaba sonidos supra espaciales de su órgano, y a la batería, otra voz, la de The night they drove old dixie down, Daniel and the secret harp y tantas otras, otro superdotado, Levon Helm.

Nunca es tarde para aprender, para mi nunca lo fue con ellos. Empezando, por ejemplo, con su opera prima, Music for Big Pink, es posible descubrirles, amarles y no abandonarles jamás.


("Music for Big Pink" -1968- El mismo Dylan les pitó la portada. Todo queda en casa)

domingo, noviembre 25, 2007

BOB DYLAN: MODERN TIMES


No es que el último disco de Dylan, Modern Times (¿volverá a grabar alguno más?) sea interminable, inagotable, inaudito y genial. Es que tiene esa particularidad única de que hay párrafos de esa u otra canción que recuerdas en cualquier momento del día, lo escuchas en tu cabeza, disfrutas de la letra, la mascas, la saboreas una y otra vez.
Thunder on the mountain, la canción que abre el disco, es genial. Música y sobretodo texto, una locura de texto impropia de un tipo al borde de los 70 años. Dos párrafos traducidos como he podido:

Trueno en la montaña y fuego en la Luna.
Jaleo en la calle, el sol a punto de salir.
Hoy es el día, cogeré mi trombón y soplaré.
pués la cosa está que arde aquí y en cualquier sitio.

(...)

Me haré con un ejército, unos cuantos cabrones duros de pelar,
Reclutaré mi ejército en los orfanatos,
ya he estado en la iglesia de San Hernán, he dado mis votos religiosos,
y he mamado la leche de mil vacas.


¡He mamado la leche de mil vacas! Qué frase. Y Today´s the day, gonna grab my trombone and blow.
Buff.

domingo, octubre 21, 2007

POSITIVELY 4TH STREET: BOB DYLAN.

Es una de mis favoritas de Dylan. Una canción de despecho hacia alguien. Sin compasión y con todo el resentimiento, más alguna gota de ternura hacia aquel o aquella que una vez te importó y ahora te parece patético.
La he traducido un poco al tuntún...

Tienes mucha cara
cuando dices que eres mi amiga,
cuando estaba deprimido
ahí te quedabas, riéndote.

Tienes mucha cara
cuando dices que siempre estarás para echarme una mano,
si tú solo quieres estar
del lado de los ganadores

Dices que te dejé tirada,
sabes que no fué así.
Si tanto te duele,
¿por qué no lo demuestras?

Dices que has perdido la fé,
pero no creo que sea así.
Si no tienes ninguna fé que perder,
y lo sabes.

Ya se por qué
hablas de mi a mis espaldas.
Solía moverme con la gente
con la que estás ahora.

Me tomas por tal estúpido
que hasta crees que andaría
Con aquel que intenta esconder
lo que no sabe para empezar.

Me ves por la calle,
te haces la sorprendida.
Dices "¿Como estás?", "Buena suerte",
pero no es eso lo que piensas.

Porque sabes tan bien como yo,
que te encantaría verme paralizado,
entonces por qué no vienes de una vez,
y me lo gritas.

No, no creas que me siento tan bien
cuando veo las veces que te rompen el corazón.
Si fuera un ladrón perfecto,
Te juro que las robaría.

Y ahora que se que estás decepcionada
con la posición que ocupas,
¿No entiendes que ese
no es mi problema?

Me encantaría que por una vez
te pusieras en mi lugar,
y solo por ese momento
yo pudiera ser tu.

Si, ojalá por una vez
te pusieras en mi piel,
entonces verías lo triste
que resulta verte.