lunes, julio 21, 2008

BRUCE SPRINGSTEEN & THE E-STREET BAND (NOU CAMP, 20-VII, 08)


Es importante sentir que de vez en cuando vives algo especial y darte cuenta de ello mientras ocurre. El concierto dominical de Bruce Springsteen en el Nou Camp fue especial, por decirlo de forma suave.
Porque en verdad resultó algo mucho más que eso. A estas horas todo el mundo lo sabe ya, y diarios springstinianos tipo El Periódico no paran de repetirlo: tres horas, un repertorio totalmente distinto al de la noche anterior (algo por otro lado normal en Springsteen), entrega total del artista... Se ha dicho tanto que poco puedo añadir. Marta y yo (ella desconocedora de la obra del hombre, yo un viejo fan olvidadizo e inconstante) nos dejamos llevar solo arrancar el concierto con Tenth avenue freeze out, y qué arranque, qué celebración, ya en esos instantes uno sabía que Bruce iba a echar el resto, que estaba especialmente caótico y asilvestrado, que su voz andaba ya justa pero qué más da, y que el calor ahí arriba debía ser insoportable, pero la máquina empezó a andar y nada se detuvo hasta pasada la una. Momentos, muchos, Spirit in the night fue todo comunión y fiesta; las sorpresas, como I´m going down, dinámica y preciosa (¡quién soñaba que la iba a tocar! probablemente solo el tipo que le entregó a Bruce ese ingenioso cartel electrónico con el título de la canción), trallas que amo desde hace décadas: Prove it all night, Darkness on the edge of town, el empalme genial (que ya funcionaba de perlas en la gira de reunión con la E Street Band en el 99) de Youngstown y Murder Incorporated, con un solo incandescente de Nils Lofgren, y unos bises de ensueño, unos bises de fan de toda la vida, con Thunder Road, claro, Thunder Road, siempre Thunder Road (los últimso versos, cuántas veces los hemos hecho nuestros: "¡Este es un pueblo lleno de perdedores, y yo me largo de aquí para ganar!"), Born to run que jamás ha sonado cansina y, atención viejos zorros que disteis años de vuestras vidas a la música de Bruce y solo a su música, olvidando que el mundo es un poco más grande que eso, integristas brucemaníacos, fans ciegos, aquí llegó vuestro momento de gloria: el Detroit Medley (mix de viejos éxitos de la ciudad del motor con el que Bruce solía culminar muchos de sus épicos conciertos del pasado) y una explosiva Rosalita (¿2008? ¡Estamos en 1978!). Pero hubo mucho más, el concierto fue un todo indudable e irreprochable; Bruce está, en directo, de nuevo en lo más alto, no duerme a las ovejas como en sus giras en solitario, no teatraliza hasta el ridículo sus canciones, como en aquel manierista tour del Tunnel of Love, no se muestra acartonado y comedido, como en el tour del 99, cuando se reunió con los E streeters, el concierto de ayer fue la confirmación de que algo (esa promesa...) continua, ahora en forma de un hombre de casi 60 años, que lo ha dicho todo musicalmente y que sin embargo sale a matar cada noche, quiere asegurarse de que tú, tú y tú os lo pasais como nunca, quiere hacerse y hacernos inolvidables. Como en aquellos videos de 1980, como tantos sueños que ayer se iluminaron otra vez ¿Fallos? Alguno, la E Street Band sigue fiera en lo musical (Max Weinberg, batería, es de otro mundo), pero estática y adoptando cierto rol secundario. Habrán más peros, pero me dan igual, este capullo cínico y descreido que soy yo no paró de bailar, cantar y ser feliz. Éramos yo, Marta y 75000, un evento masivo despersonalizado y tal y tal, pero eso es ciertamente lo que le falta al rock actual: eventos masivos inolvidables. En los setenta ibas a campos como el del Barça a ver a Led Zeppelin, al mismo Bruce, a Black Sabbath, Allman Brothers... ahora vas a ver a... ¿quién? Los estadios solo los llenan los que lo hacían hace treinta años, es patético, pero una razón más para exprimirle el jugo a tipos como Springsteen, que ya queda poco y no hay sustitutos.

Set list de ensueño:

Tenth Avenue Freeze-Out
Radio Nowhere
Lonesome Day
Prove It All Night
Darkness On the Edge Of Town
Spirit In The Night
Light Of Day
Working On The Highway
Tougher Than The Rest
This Hard Land
Youngstown
Murder Incorporated
The Promised Land
Livin' In The Future
I'm Going Down
Mary's Place
The Rising
Last To Die
Long Walk Home
Badlands

Thunder Road
Detroit Medley
Born To Run
Rosalita
Bobby Jean
American Land
Twist And Shout

2 comentarios:

TONI dijo...

Excelente crónica. Ciertamente debió ser inolvidable.

Disiento en que no haya sustitutos a los grandes monstruos del rock de los setenta. En mi opinión lo que ocurre es que la industria y el bussinnes dominan lo que antaño era el rock, pero bandas buenísimas capaces de levantar emociones como las de antaño, las hay. Aunque no las conocen más que un puñado de irreductibles, pues no reciben apoyo de los medios, es más rentable traer a glorias consagradas.
Te acabo de descubrir, te iré leyendo.
Saludos!

Marc Monje dijo...

¡Gracias! Sí, lo que dices es cierto, pero yo me refería a "grendes bandas" que gustan a mucha gente, que llenan estadios. Rock de estadios como el de antes, música de calidad pero que llega a mucha gente. Antes los estadios los llenaban Zeppelin, Kiss... ahora ¿quién? Solo quedan buenso grupos, como tu dices, en círculos más reducidos.