lunes, septiembre 15, 2008

BARCELONA

Conversación entre motoristas. Un amable señor a bordo de su gigantesca BMW me hace el clásico comentario de "putos ciclistas" en referencia a la promiscuidad de ese fenómeno de dos ruedas sin motor que asola Barcelona, con el visto bueno de la alcaldía, que traza cada día más y más kilómetros de carril bici, privando de espacio a coches y motos, y aumenta el número de paradas del sistema bicing, por el cual te coges en una de esas paradas tu bicicleta con tu targeta bicing y puedes disponer de ella durante dos horas, pudiéndola dejar en cualquier otra parada bicing. Silbemos la melodía de Verano Azul, esta es la era bicing! Bien, el comentario del tipo es otro aviso de una guerra que estallará un día u otro. Primero fueron los coches que guerreaban contra los motoristas, celosos de que esos alocados les robaran cuota de asfalto, ahora son coches y motos unidos bajo una misma bandera, hambrientos por merendarse a la nueva niña mimada del alcalde: la bici, la maldita bici que se salta semáforos y llega antes al curro que tú, que te gastas medio sueldo en Sin Plomo 95. La cuestión es que a cualquier solución que se plantea en esta ciudad, en este caso para reordenar el insostenible tráfico rodado, todos ponemos mala cara. Barcelona sigue siendo una ciudad mimada, malcriada y protestona, incapaz de afrontar los nuevos retos con firmeza. Nadie quiere que le cambien el estatus, si voy en moto que no me vengan con ciclistas, si voy en coche que no me quiten carriles, si voy en bus que pasen por la parada cada dos minutos... Somos tan mezquinos que no nos damos cuenta de que mientras, la ciudad se nos va a la mierda. Ya nadie confía en Barcelona, la urbe de la protesta, las pancartas anti todo en los balcones, los okupas, los erasmus potando por la calle, la inmigración copando barrios, la suciedad, la caca de perro. Hemos convertido los retos en problemas, y los problemas se nos cangrenan sin que queramos hacer nada para evitarlo. El tipo de la BMW, ese tipo es Barcelona: mala cara por todo, cero paciencia, cero soluciones.

8 comentarios:

Marta dijo...

Totalmente de acuerdo. Barcelona cada día me parece peor ciudad: sucia, caótica, llena de estudiantes borrachos...en fin, algún día cojeremos las maletas camino del campo.

Marc Monje dijo...

Ya, ya... A ti ya te conozco: ¡Eres la Federico Jiménez Losantos de Barcelona!

paulamule dijo...

A mí me encantaba Barcelona, pero cada año que voy la encuentro más sucia, revuelta, saturada, mal educada y agobiante. Bueno, la verdad es que como casi todas las grandes ciudades. Salud.

Marc Monje dijo...

Los que venís a visitarla de vez en cuando teneis el ounto de vista más objetivo, veis la evolución claramente. Y yo, como lugareño, estoy contigo Paulamule.

Violeta dijo...

Barcelona es preciosa, pero como chica provinciana no sé si me haría a la vida allí. Sí que cada vez oigo a más gente que vive allí quejarse, así que supongo que lo que comentas será cierto.

Ah, y a ese tío capullo: Cómprate un triciclo y deja de contaminar.

Firmado: Una usuaria de bicing.

Saludos!

Marc Monje dijo...

Además, iba con la típica moto de super ejecutivo que ocupa el sitio de tres ¡Sinvergüenza!

¡Cuánto tiempo, Violeta!

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo en las calificaciones que tan alegremente proferimos a los inquilinos de nuestra ciudad: jóvenes sucios, borrachos, meones, ...
Menos mal que nosotros nos pasábamos los fines de semana en la biblioteca cuando teníanos 20 años.
Critiquemos lo criticable, por supuesto, pero no olvidemos que también fuimos 'delinquentes'

Fernando

Marc Monje dijo...

Estoy de acuerdo Fernando, yo también oriné en las aceras de mi ciudad, pero de todos modos, ahora hay más gente, más turismo y más suciedad (siempre teniendo en cuenta que hablamos de generalizaciones...). Ahora se mea más, y aunque tú y yo también lo hiciéramos, también podemos criticarlo ahora que nos damos cuenta de que una ciudad "meada" no es una ciudad maja para vivir.

¡Gracias y un abrazo!