martes, diciembre 23, 2008

LOTERÍA

Hay un bar de Barcelona donde el año pasado repartieron un tercer premio -creo que no fue el gordo- de la lotería navideña. Ayer no querían ni oir hablar de sorteos, han dejado de vender décimos y tan solo se limitan a decir enigmáticamente que desde el día que llovieron los millones nada les ha ido bien, luego guardan silencio y siguen haciendo cafés. Dicen que lo peor que te puede pasar es que te toque la lotería. Estoy de acuerdo. Ahora temo por ese pueblecito de Jaen donde ha caído parte del gordo, tantos abuelos que hasta ahora llevaban una vida idílica y ahora que son millonarios se verán asediados por concesionarios de coches ambulantes, constructores desesperados que les venderán piscinas, saunas y zonas spa, y lo peor, la familia hará acto de presencia, nietos tunning que pedirán al abuelo un nuevo prototipo con el que matarse por una comarcal el sábado noche, primos hermanos lejanos que regresarán milagrosamente de entre los muertos e hijos que por fin podrán tener su chalet soñado y llevar al crío a un internado inglés donde vestirá uniforme y jugará a tenis. En general, siento compasión por los pobres a quienes les cae una tonelada de millones; un pobre no sabe qué hacer con tanto dinero, y los millones lo ponen al borde del precipicio, y normalmente su vida se va a la mierda, y de aquí un par de años se despierta una mañana arruinado y sin trabajo ni familia, y ya casi ni se acuerda de las putas que se folló, ese Lamborghini amarillo que estampó contra una sucursal bancaria una noche de farra, y las toneladas de mierda que se metió por la nariz. Es una visión un poco negra lo sé, pero intuyo que ocurre con frecuencia, solo que a nadie le interesa que esas tragedias salgan a la luz, la Lotería del Estado es un concepto tan bonito... Si el sorteo navideño tocara a los ricos habría menos problemas, porque los ricos ya están acostumbrados a lidiar con billetes verdes y la máxima tragedia en la que pueden caer es utilizarlos para limpiarse el culo, pero naturalmente, la conciencia nos dicta que la lotería debe caer sobre el pobre, aunque caiga con todo su peso de dolor y tragedia y lo entierre en la mugre para siempre.

7 comentarios:

Kei dijo...

Pues ya me gustaría destrozarme la vida así. El gobierno ya me la destroza normalmente, y como los malos de las pelis, lenta y dolorosamente.

SanFreeBird72 dijo...

Buena entrada y relflexión. Ayer lo comentaba con mi santa señora mientras comíamos viendo el "telenotícies". Resulta vergonzoso que no envidioso ver como celebraran los "pobres" el sorteo si resultan premiados. Lo digo con el máximo respeto y educación y sin pretender ser clasista pero la lotería siempre toca a la plebe y la forma de celebrarlo es dantesca, casi vergonzante. Yo ni juego ni he jugado nunca. Sonará a tópico pero la mejor lotería es la salud, el amor y sí, el trabajo que nos mantiene despiertos, eso sí, si me tocar (que no sucederá jamás pues no juego) dejaría de trabjar. Y lo he dicho ya alguna vez por el blog, que no me falten mis cien eurillos mensuales o menos para pillarme algún disco: la música es la mejor de las medicinas y loterías.

Salvatore Buonapensiero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ROCKLAND dijo...

¡¡Cuanta razón tienes, Marc!! A mucha gente el dinero les hace perder la cabeza por completo y no están preparados con semejante cambio en sus vidas.

Feliz navidad!!
Saludos

Marc Monje dijo...

Gracias Kei. El problema es que la lotería,a determinada gente, se la destroza en pocos meses.

Sanfree, esas celebraciones son una apología al dinero fácil, al vivir de gorra sin trabajar, algo muy spanish. A mi tampoco me va.
Como a ti, yo soy feliz con mis eurillos para música.

Rockland, esto es como la caridad: tu no arreglas nada dándole a un pobre un billete de 200 (tampoco digo que sea malo) los cambios deben ser graduales, a un nivel social, dando oportunidades de trabajo etc. Y la lotería no suele arreglar nada, aunque eso no quiere decir que no desee que me toque, como a cualquiera.

Perem dijo...

Como siempre, una vez mas voy a ir contra corriente, si algún dia dejo de hacerlo, esta sera la señal de que algo me pasa.

Buena exposición sin duda, la idea general queda bien expuesta, pero, sorry, me parece que voy a discrepar, pero acabo de ver el día en que estamos, casi a 24 de diciembre, y creo que me voy a poner el traje de la corrección.

Un saludo.

Violeta dijo...

Anoto el tono irónico de tu entrada (¿lo habré querido interpretar yo así?). Personalmente, el día que me toque el gordo, meteré el 80% del dinero en un plazo fijo y cuando llegue el momento, montaré mi propio negocio.

Un beso y felices vacaciones.

PD: No tengo familia catalana, lo prometo (al menos que yo sepa).