domingo, enero 18, 2009

COLECCIONISTAS

Visitábamos hoy la casa de unos amigos. El marido colecciona bonsais. Me gustan los bonsais, los troncos retorcidos en miniatura son como un decorado de fantasía, como el pueblecito de Frodo Bolsón, y a la vez los bonsais me parecen un aburrimiento rotundo. Pero era extraordinario escuchar a este coleccionista: como se cuidan, como se miman, como se espera a que la hoja salga, como se conduce el crecimiento del tronco mediante un juego de alambres, como se podan las hojas con la punta de la uña para no dañar el resto de la rama. Me gusta la gente que tiene un secreto, los que se reservan un rincón en su casa, en su vida, para cultivar aquello que aman, y que suele ser objeto de la incomprensión y la burla por parte de los demás, por eso es una actividad casi clandestina, un placer íntimo. Coleccionar bonsais, fichas de los Casinos de Las Vegas, discos, púas de guitarra, armónicas ¡sellos y monedas! no es ninguna estupidez, no tener nada que hacer con tu vida cuando sales del trabajo sí.

2 comentarios:

Perem dijo...

Siempre hay que tener "algo", un "hobbie", una afición.... algo, lo que sea....

Un saludo.

Marc Monje dijo...

Perem, no hay nada más aburrido que alguien sin aficiones.
Saludos.