miércoles, abril 06, 2011

HACEN DAÑO Y LO HACEN BIEN

Me interesan las personas que hacen daño. Digamos que todos hemos hecho daño alguna vez, a veces involuntariamente, a veces con pirueta, dos volteretas y aplauso incluído. Me interesan las personas con púas en el cuerpo, las que pueden erizarse si te acercas por el lado malo y hacértelo pagar muy caro. Con elegancia, sin adornos innecesarios, dígnamente. Tan consustancial al ser humano, la capacidad de clavarnos el aguijón los unos a los otros la tenemos desde que nacemos, pero hacerlo bien y saber cuando... eso es un don. Hay tanto fantasma, tanto idiota que dispara perdigones sin saber si da o no da; los voceros, los que montan pollos, los de a mi este me va a oír, los que siempre van a decir cuatro cosas y luego se callan la boca, los inoportunos. Y luego no hay nada más triste que alguien sacando el puñal cuando no toca, cuando no se anuncia batalla, cuando los demás están por otra cosa; ni nada más ejemplar que alguien que da la estocada cuando debe darse. Los que desenfundan la frase más hiriente en el momento único y finito, ese y no otro, en el que el pinchazo va a doler y el veneno va a inocularse sin tiempo de reacción. Ellos no van a matarte, no gritan ni se las dan de montar pollos, incluso te ayudarán a levantarte, pero cinco segundos antes, cuando todavía estabas de pie y te creías invencible, te han disparado en plena línea de flotación. Y tú ni te has dado cuenta.

9 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Los hay por todas partes, aunque no tantos como parece. Lo que más me intriga es qué cojones sacan haciendo eso.

Sausalito dijo...

Si creo haberte entendido, son sólo aquellos que te dan cuando la conducta lo merece, justo en el flanco débil (suele ser el defecto, el complejo o lo que se trata de parecer pero sin serlo), con seguridad y tranquilidad, como un sensei. Y sí, son rápidos, lanzan el uchi justo en el momento oportuno. Y lo más curioso: el que recibe, y a pesar de la molestia del golpe, suele encajarlo silenciosamente; señal de que ha dado justo en el centro de la diana.

Da Muzz dijo...

El saber lanzar el dardo en el momento adecuado y donde más duele es todo un arte, en contra de lo ordinario que es rajar a los cuatro vientos y cuando no toca.
Un saludo

manel dijo...

"Los que desenfundan la frase más hiriente en el momento único y finito, ese y no otro, en el que el pinchazo va a doler y el veneno va a inocularse sin tiempo de reacción. Ellos no van a matarte, no gritan ni se las dan de montar pollos, incluso te ayudarán a levantarte, pero cinco segundos antes, cuando todavía estabas de pie y te creías invencible, te han disparado en plena línea de flotación. Y tú ni te has dado cuenta." Este último párrafo es para enmarcar compañero. De verdad. Saludos.

Anónimo dijo...

... pues qué tontería, no?

Carmen Caracol Picante dijo...

¿Tontería?

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Gracias a todos por comentar. LA verdad es que empecé escribiendo esto sin saber muy bien a donde quería llegar. Pero al final, siempre llegas a algún punto y lo que escribes tiene un sentido. Como digo, me fascinan las personas capaces de joderte el día con elegancia.

¡Un saludo!

KARLAM dijo...

¿Será porque alguna vez nos hemos visto reflejados en ambos bandos? supongo que te refieres a ese tipo de personas que, visto desde fuera, no sabes si posicionarte a favor o en contra. Unas veces te dan y otras te tocan, lo bueno es cuando tu saboreas el regusto de la venganza... (sírvase el plato en frio, a ser posible).

Un saludo.

Pijus Magníficus dijo...

Normalmente éstos que comentas por lo menos van de cara. Otros amenazan, amenazan, y amenazan, y cuando te hinchan los cojones y vas a por ellos huyen como ratas. A mí me ha pasado muchas veces, encontrarme con esa chusma. En fin, cambiemos de tema, que ésto me rebela. Saludos.