jueves, marzo 14, 2013

PAPA

Me interesa bien poco todo lo que rodea a la elección del nuevo Papa, más allá del montaje marketiniano que tiene como protagonista una chimenea y humo negro o humo blanco. Funciona desde hace siglos, visual y narrativamente es genial, unos cardenales incomunicados quemando papeletas, y el mundo pendiente del humo de una chimenea. Me encanta, en serio. Luego si el Papa es este o el otro me da igual, porque la iglesia me da igual y porque ya estoy harto de que los no creyentes perdamos el tiempo debatiendo sobre este tema ¿En qué quedamos, somos o no somos? Si es que al final parece que los que más saben de papas sean los que no han pisado jamás una iglesia. Quiero decir, que se lo cocinen los que se lo crean, y los demás pues, no sé, al cabo de unas horas ya podemos hablar de otra cosa ¿no?

2 comentarios:

Addison de Witt dijo...

La verdad es que tiene una puesta en escena muy currada el evento de marras, muy literaria, como de novela de la Asensi esa.
Saludos.

Marc Monje dijo...

Total. Es como una película de misterio que tiene en vilo a todo el mundo.

¡Saludos ADDISON!