sábado, marzo 22, 2014

LAS COSAS TRISTES QUE SON BONITAS


La música de Townes van Zandt sirve para llorar. Lo supe desde el primer día que escuché Waitin´around to die, o Flying shoes, una de esas.

A Townes te lo llevas a la tumba con un nudo en el estómago. Escuchar sus canciones es siempre un acto de valentía. Hay que tener un par de huevos para enfrentarse a esto, sentirlo, y pensar que el día puede terminar bien. ¿Te gusta verle las orejas al lobo? Townes será tu mejor amigo, te acompañará y beberá contigo. Aunque tiene miles de fans que adoran su country folk depresivo, de esto-es-lo-que -hay-y-así-se-lo-cuento, Townes es solo mío. Cuando escucho sus discos no me planteo que haya alguien en el planeta que esté haciendo lo mismo que yo.

Las canciones de Townes. Joder, las tengo atadas en el estómago, las llevo siempre encima. Me pesan, pero como pesan las cosas tristes que son bonitas.

5 comentarios:

Joserra Rodrigo dijo...

Que preciosa reflexión Marc. Pienso lo mismo que tú. Townes es una experiencia personal e intransferible. Pero también te digo que es necesario y hace de la tristeza un hogar y que es uno de los más grandes compositores de canciones de todos los tiempos. Just like Nick Drake. Gracias por esta hermosa entrada. Un abrazo a lo Townes.

TSI-NA-PAH dijo...

No hay semana que no suene Townes en casa.Esa frase " Me pesan, pero como pesan las cosas tristes que son bonitas" define tan bien su musica.
A+

Marc Monje dijo...

Os agradezco un montón que os paséis por aquí TSI & JOSERRA, y más si lo que nos une es la figura de Townes. Un saludo a ambos!

kira permanyer dijo...

no lo conocia, fruto de mi incultura en algunos generos musicales, pero me ha llegado al interior... al estómago? no se, pero dentro si... lindo tango entre palabras y notas musicales.

Marc Monje dijo...

Qué bien Kira!!! Era un artistazo!