domingo, octubre 12, 2008

ENFERMEDAD

Un golfista español padece un tumor cerebral grave. Hace pocos días sufrió un desvanecimiento en el aeropuerto de Barajas y de ahí al hospital donde ahora mismo está ingresado. Él ya sabía que estaba enfermo, y no lo ha hecho público hasta ayer, cuando consideró que la prensa lo averiguaría igualmente y cuando decidió que ya había asumido su enfermedad. El caso de Severiano Ballesteros es otro ejemplo más del mal que azota la humanidad a diario. Mi familia, la tuya, parientes lejanos o cercanos, siempre conoces a alguien que lo ha superado o... El cáncer es la tragedia más democrática, penetra en todos los barrios, en Pedralbes, en Nou Barris, y sus víctimas deben hacer un esfuerzo de humanidad titánico, el mismo que deberías hacer si te apuntan con una pistola, metafórica o no: erguirte y comportarte como un hombre. Los enfermos de cáncer deben lidiar con ellos mismos y su dolor, y con una verdad, la suya, que nadie logra entender del todo, ni siquiera quienes pretenden ayudarles; paradójicamente ellos son quienes deben educar, instruir a sus familias sobre lo que están pasando, sobre como vivir un trance así, desde dentro. Y lo más importante, salgan o no del trance, ellos son los que dan la lección más bonita a los suyos. Una lección que dura toda la vida.

3 comentarios:

Elena dijo...

Me has emocionado. Gracias.

Marta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marc Monje dijo...

¡Gracias Elena!