miércoles, diciembre 03, 2008

MALDAD

El niño que permanece de pie en clase cuando los demás están sentados y que luego no te sabe explicar por qué lo hace. El niño malvado no hace lo que le dices que haga, interrumpe, es egoista, inoportuno y entorpece el crecimiento intelectual de sus compañeros, y luego cuando le pides explicaciones te mira con cara de nada, no tiene conciencia de haber pegado a ese, o haberle robado los lápices al otro, de haberte reventado la armonía de la clase. A mi siempre me dan miedo y claustrofobia las personas que no tienen cargos de conciencia y hacen el mal sin reparar en ello, son los peores engrendros porque o no creen en nada o simplemente creen que lo que hacen está bien, pero esos son adultos; la maldad de un niño (y en cada clase hay dos o tres malvados) no es "mala" en sí, sino que responde a una carencia, como si le faltara una pequeña pieza en su mecanismo que le impide encajar en el puzzle social que forman los demás niños. El niño rebelde, egoísta, insoportable, malvado, no puede encajar en el mundo y eso le jode, y por eso grita, empuja y va a la suya, porque busca deseperadamente una salida. De mostrarle la dirección correcta, sin castrarlo, sin que renuncie a su fuerza, a su rebeldía, de eso trata mi trabajo. Ser malvado a los siete o diez años debe leerse como un aviso de que esa persona es especial por alguna razón. Ser malvado a los treinta o a los cincuenta es ser un cabrón.

3 comentarios:

R Nosa dijo...

"Ser malvado a los siete o diez años debe leerse como un aviso de que esa persona es especial por alguna razón. Ser malvado a los treinta o a los cincuenta es ser un cabrón."

...O que a los siete o diez años nadie supo o quiso leer ese aviso y pasaron de él.

Violeta dijo...

Curiosamente, hay quien dice que la personalidad se moldea y hay quien dice que genio y figura hasta la sepultura. Si eres educador, más te vale adherirte a la primera idea, porque si no estaríamos perdidos. Yo soy de la opinión de que por cada tres niños malos dos solo quieren sacar afuera su infelicidad, pero tal vez el que queda puede ser un cabrón en potencia.

Marc Monje dijo...

R nosa, tienes razón, el cabrón de 30 años lo es por algo. A veces lees el aviso cuando son niños (los padres, los profes etc.) y pasas, otras es que no hay nada que hacer, es como ver un tren sin frenos.

Violeta, la maldad es insatisfacción, "mancances" que se dice en catalán, que te falta algo, y es verdad que igual que nos gusta expresar la felicidad, los hay que expresan su infelicidad actuando "malvadamente", qué coño, a todos nos ha pasado que reaccionamos como capullos cuando nos sentimos mal. No todo el mundo sabe agarrar el piano y componer una magnífica balada depresiva, algunos hemos de joder a los demás para expresar nuestar frustración.