sábado, enero 17, 2009

IGGY POP: "ZOMBIE BIRDHOUSE" (1982)


Es una anomalía en mi personalidad. Me encantan las etapas oscuras y menospreciadas de mis bandas y solistas favoritos. Amo la peor etapa sin maquillaje de Kiss, cuando no llenaban ni medio pabellón, adoro la era más petarda de los Scorpions y soy fanático del que muchos piensan que es el peor disco de Iggy Pop, Zombie Birdhouse. 1982, Iggy bebe y esnifa todo lo que puede y más, se siente perdido y se va a vivir a New York donde pasa desapercibido y tiene como tarea más costosa, buscarse una tienda de comidas chinas y llevarse la cena a casa; después de un disco comercial fallido para contentar a la casa de discos de turno, Party, Iggy está por los suelos y su reputación bajo tierra, pero en un momento de iluminación decide que lo suyo es grabar la música que siente, sea o no sea apta para las masas (como a Lou Reed, la industria musical había intentado transformar a un freak como Iggy en un producto rentable y radiable), así que graba Zombie Birdhouse apoyado por los Blondies Chris Stein al bajo y Clem Burke a la batería. El resultado no es uno de los mejores discos de rock n´roll de la historia, como nos quiere hacer creer el autor de la biografía de Iggy Gimme Danger, pero sí un disco de punk marciano: rabia, sonido de tintes ochenteros pero sin perder la garra, melodías extrañas y buenas, en algún caso muy buenas, canciones. Es un disco especial, Iggy grabaría buenas obras en los 80, como Instinct, pero discos especiales como este no llegarían hasta Brick by Brick y el maravilloso American Caesar, la culminación de la ambición compositiva del padrino de Ann Arbour. Recuperar este disco en una reedición de 2003 fue un bonito viaje que me gusta repetir de vez en cuando. Es una sensación placentera, onanista, escuchar y disfrutar de un disco del que ni su propio autor se acuerda.