sábado, febrero 28, 2009

AVE SUICIDA

Vivo entre algodones y cuando algo desentona en la ilusión de mundo perfecto (con o sin crisis) que me he inventado, me pongo a temblar. Situación surrealista: Iba andando por la Diagonal y de repente algo choca violentamente contra la pared de un edificio, a un par metros de donde yo estaba. Me fijo y veo que el proyectil era un pájaro bastante grande, más parecido a un ave de caza o un pato, marrón, muy bonito. El ruido al chocar contra la pared ha sido horrible. Enseguida el ave ha salido pitando por la acera, como loca, dando eses a toda velocidad por entre los transeuntes, ¿por qué no volaba?, ha cruzado el lateral de Diagonal, milagro que no se la llevaran por delante los coches, luego los carriles del tranvía, luego por la calzada central... como en una carrera sin sentido, parecía salida del cómic de los conejos suicidas. Luego ya la he perdido. Han pasado bastantes minutos hasta que me he repuesto. Entendedme, a mi estas cosas me aterrorizan, ver a un animal (ya no digo una persona) jugándosela entre la vida o la muerte -¡vuela pato de los cojones, vuela! iba pensando yo- no sé, me daban ganas de llorar y a la vez sentía una necesidad imperiosa de... desmayarme. Parece que con esta actitud no venceré dragones ni rescataré princesas, a veces pienso qué demonios ha visto mi mujer en tamaño hombretón.

2 comentarios:

Vane dijo...

Permíteme que responda a tu última pregunta Marc. Tu mujer ha visto en ti lo que mucha más gente... El valor, así como otros principios, se muestra con pensamientos y sentimientos, y en eso eres TODO UN HÉROE.

Marc Monje dijo...

Tú siempre tan dulce Vane, mil gracias.

¡Un abrazo!