domingo, marzo 15, 2009

FRACASAR

A nadie le gusta fracasar en una relación. Que se termine cuando estás en ella o que simplemente la quieras y no la tengas. La figura del fracasado no es nada interesante ni poética, tiende de hecho a ser patética ¿Hay algo mínimamente atractivo en un equipo de fútbol fracasado como el Espanyol? Por supuesto que no, entonces tampoco hay nada bonito en un amante despechado. Pero sí es cierto que huele mucho peor el éxito desmesurado, no hay nada más insoportable que el amante que todo lo consigue, el que saca dieces en todas las relaciones, el que no sufre ni pierde y siempre sonríe satisfecho antes, durante y después del polvo. Yo creo que todos tenemos que perder mínimo una vez en la vida, pero perder de verdad, meternos una nata bestial, desear a una mujer que no vamos a rozar nunca y pasarlas putas por ello, o meternos en una relación malsana, huracanada y sangrienta que no deje nada a su paso, únicamente un doloroso fin. Fracasar en el amor es el primer paso para disfrutarlo, fracasar en dosis comedidas nos hace sabios, es como la grasa y la proteína que necesita el corazón para engrandecerse y poder amar de verdad cuando, por fin, llega el momento de hacerlo.

9 comentarios:

Belén dijo...

Lo malo es cuando no haces mas que meterte en relaciones sangrantes... eso si que es horrible, acabas teniendo un miedo al amor...

Besicos

WOOD dijo...

Excelente texto. Nada rimbombante, sincero, escueto pero profundo. Como me gustan. Por cierto, plenamente de acuerdo con el anterior comentario de Belen. Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Como suele ocurrir, parece que lo ideal es un sutil término medio. Si no hubiera habido desamor, la de obras artísticas que nos habríamos perdido.

Saludos

kira permanyer dijo...

Me encanta cuando escribes sobre sentimientos... realmente acertado. Es directo y real. Las relaciones siempre nos marcan, y las negativas nos ayudan en un futuro a valorar más las siguientes si son positivas... sobre caer en la misma piedra varias veces, es algo que deberiamos controlar nosotros mismos, tal vez sea un insano placer por el dolor... El autocontrol es cansado, pero a veces muy efectivo... Felicitats Marc pel teu texte!

Anónimo dijo...

pq toda la gente que escribis en estos blogs sois del mismo perfil? pijos, catalanes, con pasta y del barca?

Marc Monje dijo...

Belén: Sí, hay gente que tiene facilidad casi innata para meterse en relaciones difíciles.

Wood: Muchísimas gracias por tu comentario.

Möbius: Sí, esa es una de mis teorías de cabecera: Para que hayan positivos antes han de haber negativos, y así sucesívamente, para que el mundo tenga un sentido.

Kira: Mil gracias por lo que dices, bufff, qué subidón.
Desde luego, lo de tropezar dos veces (¡y diez!) con la misma piedra daría para un montó de entradas más. Muchos sienten atracción al abismo.

Anónimo: Oye, ¿por qué no te vas a perder el tiempo a otro blog, capullo?

R Nosa dijo...

¿Qué es el "barca"? Y sin son pijos, ¿no debería ser un yate?

violetuki dijo...

Qué penica la gente que publica como "Anónimo" solo para practicar el deporte más viejo de España: criticar sin criterio. Muy buena entrada Marc, aunque yo abogo por huir de las relaciones destructivas como de la peste. ¡Un beso!

Marc Monje dijo...

R Nosa, un yate nunca, mejor: "a quieeeen maneha mi barcaaa a quieeeen" (Eurovisión, años 80). ¡Saludos!

Violetuki, gracias por tu comentario. Huyamos de las relaciones destructivas y de los anónimos pues.