miércoles, marzo 04, 2009

KINKS


Me encanta que en Ruta 66 hayan dedicado un artículo a la carrera de los Kinks menos reconocida por críticos y fans, la que va de mediados de los setenta a mediados de los 80. Soy fan de los Kinks desde tiempos inmemoriales, de adolescente lloraba con Death of a clown y tarareaba Lola, temas de la etapa clásica más conocida de la banda, pero si un disco marcó mi relación con su música fue el doble directo One for the road, grabado en 1980, cuando al buen gusto british que venían ofreciendo desde los 60, en los últimos años habían añadido las poderosas formas del hard rock, para escarnio de puretas del pop. Ese disco me marcó, es escucharlo y me transporta directamente a BUP. Quizás sea por One for the road que ahora valoro como debe ser esta etapa de madurez de Ray Davies y los suyos, los hitos discográficos van desde el complejo Misfits al hard rockero Low budget y mi favorito Give the people what they want. Los Kinks se dejaron ir y arrasaron los escenarios USA con los hits de siempre, nuevos temas potentes y un aplomo brutal. Ray en concreto ejercia de maestro desbocado, como demuestra uno de mis diez conciertos favoritos de la historia, el que dieron en Alemania en 1982 y que fue retransmitido por el sacrosanto programa Rockpalast: el fuego que se respira durante toda la actuación no me ha dejado de quemar desde la primera vez que lo vi y lo escuché, Dave Davies abarca el sonido Kinks de cabo a rabo con sus riffs, y Ray como digo, quizás impulsado a la estratosfera por el alcohol, se muestra como un pura sangre dopado y sin riendas, y no deja títere con cabeza durante toda la actuación, ya sea en los pasajes de más desfase como en los temas reposados. Magia incandescente en escena.

2 comentarios:

El rey lagarto dijo...

La verdad es que esa epoca de The Kinks no la controlo, aunque conociendo a Rya seguro que tiene calidad garantizada.

Un saludo desde mla ruta.

Marc Monje dijo...

Métete en esta etapa, lagarto, no te arrepentirás.