domingo, marzo 24, 2013

NICK CAVE & THE BAD SEEDS: "PUSH THE SKY AWAY" (2013)

Todos los discos, sobre todo los grandes discos, los de largo recorrido, tienen una o varias puertas de entrada. Suelen ser puertas pequeñas, caminos secretos que te permiten entrar en las canciones hasta su túetano. Hay discos que no se miran desde fuera, porque entonces engañan, y es fácil pasar a otra cosa y olvidarlos; hay discos que son cajas y hay que encontrar la forma de abrirlas para que revelen sus secretos. En mi caso, y hablando de este Push the sky away de Nick Cave & The Bad Seeds, la puerta ha sido Jubilee Street, e intuyo que el propio artista australiano sabía que esa sería una de las principales puertas a la música de este álbum. Es una oscura historia que me ha conectado a todos los Nick Cave que he amado desde que descubrí su música en los tiempos de Let love in; aquí hay amor y muerte, un crescendo formidable y una canción que podría haber formado parte de la banda sonora de Promesas del Este. No es que este sea un disco difícil, simplemente que Cave y sus Bad Seeds han pulido las aristas sin dejar que estas dejen de pinchar, y han aplacado sus arrebatos como no lo hacían desde The Boatman´s call; ahora la música funciona como una ciénaga sonora sobre la que Nick Cave recita más que canta largas letras. Quizás por ir al lado contrario que sus últimas obras, o por discutirles el ruido y la barbarie a sus Grinderman, Cave firma un disco frío, sutil (We real cool por ejemplo), con letras de diario personal, vigilia y sueño (Finishing Jubilee Street), un gélido paisaje musical que, como siempre en su autor, encierra en su interior fuego, amor y muerte.

4 comentarios:

Chals dijo...

Los discos que cuestan acaban siendo los mejores, me lo han recomendado ya en diversas ocasiones y lo tengo preparado para buscarle mi puerta. Creo que me gustará tanto como a tí.
Saludos

Ofersan dijo...

Yo ando enganchado a la que cierra el disco. cave a pesar de estar un peldaño por debajo, no falla, y si, con varias escuchas gana mucho el disco.

Marc Monje dijo...

Gracias CHALS. Cuesta de meterte de lleno en el disco, no es tan brutal como Abbatoir blues, The good son... Es un disco misteriosos y atrayente.

OFERSAN: No diría que está un peldaño por debajo, aunque sí se ha salido de la ruta marcada en los últimos años. Un saludo, amigo!

TSI-NA-PAH dijo...

Yo he entrado por una puerta y dentro me ha aparecido un espacio infinito!Son de esos trabajos que no se te abrn ante ti con el simple echo de poner la aguja sobre el surco o darle al play!Hay que dejarse llevar y prestar atencion, cosa que ya poco hacemos con la musica.Se escucha mucho y mal, rapido con agonia, ya que es tan facil bajarse un fichero y se opina mmuy rapido de un trabajo.Y es un grave error, hay que tomarse su tiempo, al igual que el artista se lo tomo para crear. Aqui la demostracion que es asi, con este disco se llega a lo sublime, sise sabe escuchar!
A+